<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<!-- generator="b2/0.6.1" -->
<rdf:RDF
	xmlns="http://purl.org/rss/1.0/"
	xmlns:rdf="http://www.w3.org/1999/02/22-rdf-syntax-ns#"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:admin="http://webns.net/mvcb/"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
>

<channel rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php">

	<title>La p&#225;gina de Claudio Katz</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php</link>
	<description>La p&#225;gina de Claudio Katz</description>
	<dc:language>es</dc:language>
	<dc:date>2008-07-24T04:01:16</dc:date>
	<dc:creator>lalzagar@yahoo.es</dc:creator>
	<admin:generatorAgent rdf:resource="http://cafelog.com/?v=0.6.1"/>
	<admin:errorReportsTo rdf:resource="mailto:lalzagar@yahoo.es"/>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<sy:updateBase>2000-01-01T12:00+00:00</sy:updateBase>

	<items>
		<rdf:Seq>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=164&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=162&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=163&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=161&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=160&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=159&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=158&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=156&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=154&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=152&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=102&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=101&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=153&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=64&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=56&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=55&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=52&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=99&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=98&amp;c=1"/>
					<rdf:li rdf:resource="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=34&amp;c=1"/>
				</rdf:Seq>
	</items>
</channel>

<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=164&amp;c=1">
	<title>The dilemmas of the left in Latin America</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=164&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-06-10T07:11:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;&#97;&#64;&#98;b.org)</dc:creator>
	<dc:subject>english</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=162&amp;c=1">
	<title> El legado del Che</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=162&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-06-09T06:34:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;&#98;b.&#111;&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description>La conmemoraci&#243;n del 80 aniversario del nacimiento de Guevara ha dado lugar en Argentina a numerosos actos y seminarios, que ser&#225;n coronados con la inauguraci&#243;n de un monumento en Rosario. Estas iniciativas aparecen pocos meses despu&#233;s de concluidas las actividades que recordaron su asesinato. &#191;Cu&#225;l es el secreto de tanto ...</description>
	<content:encoded><![CDATA[La conmemoraci&#243;n del 80 aniversario del nacimiento de Guevara ha dado lugar en Argentina a numerosos actos y seminarios, que ser&#225;n coronados con la inauguraci&#243;n de un monumento en Rosario. Estas iniciativas aparecen pocos meses despu&#233;s de concluidas las actividades que recordaron su asesinato. &#191;Cu&#225;l es el secreto de tanto respeto y reivindicaci&#243;n?<br />
<br />
BIOGRAFIA POL&#205;TICA<br />
<br />
Para comprender el inter&#233;s que suscita el Che hay que evaluar su vida con seriedad desechando la frivolidad. Guevara fue un l&#237;der socialista y no un aventurero de telenovelas. Su transformaci&#243;n en personaje justiciero diluye el sentido revulsivo que tuvo su existencia.<br />
<br />
El Che fue un guerrillero heroico odiado por la gran prensa que lo maltrataba con m&#225;s furia que a Bin Laden. La cobertura que actualmente recibe su memoria era inconcebible en su &#233;poca y apunta a borrar su combate contra la opresi&#243;n. Esta deformaci&#243;n incluye la parad&#243;jica absorci&#243;n mercantil de un militante que rechazaba frontalmente el culto al dinero, la glorificaci&#243;n de la propiedad y la apolog&#237;a del empresariado. Los j&#243;venes que adquieren mercanc&#237;as con la figura de Guevara frecuentemente pierden de vista, que las empresas venden al Che con las mismas t&#233;cnicas que publicitan un perfume de Antonio Banderas.<br />
<br />
Frente a esta distorsi&#243;n es necesario politizar el estudio de Guevara, compar&#225;ndolo con te&#243;ricos socialistas (Lenin, Trotsky), marxistas latinoamericanos (Mella, Mart&#237;) y dirigentes revolucionarios (Fidel). Hay que subrayar esta ubicaci&#243;n en la izquierda frente a qui&#233;nes lo veneran como a un &#8220;Cristo laico&#8221;.<br />
<br />
La biograf&#237;a pol&#237;tica del Che estuvo jalonada por el recorrido que inici&#243; con su viaje por Am&#233;rica Latina en los a&#241;os 50. Esta experiencia transform&#243; al esp&#237;ritu noble en un luchador social. El m&#233;dico solidario adopt&#243; la acci&#243;n pol&#237;tica para enfrentar la pobreza y la explotaci&#243;n cu&#225;ndo comprendi&#243; las limitaciones del auxilio a los humildes.<br />
<br />
Su definici&#243;n militante se produjo en Guatemala bajo el impacto del golpe militar que derroc&#243; al presidente Arbenz (un antecesor de Salvador Allende). Con este episodio super&#243; toda ingenuidad frente a la CIA y el Pent&#225;gono. Entendi&#243; que la resistencia contra imperialismo requiere gestar una resistencia organizada y preparada con antelaci&#243;n.<br />
<br />
Guevara se convirti&#243; en revolucionario pleno durante su encuentro con Fidel. Le atrajo la consecuencia y decisi&#243;n del proyecto democr&#225;tico-radical de tumbar al dictador Batista y en esta batalla reafirm&#243; su convicci&#243;n de avanzar hacia la captura del poder. Ninguna ilusi&#243;n era m&#225;s ajena al esp&#237;ritu del Che que la actual convocatoria a &#8220;cambiar el mundo sin tomar el poder&#8221;.<br />
<br />
El l&#237;der argentino-cubano fue protagonista de la radicalizaci&#243;n socialista que conmocion&#243; a la isla en los a&#241;os 60. Particip&#243; activamente en la sucesi&#243;n de contragolpes frente a la derecha que condujeron a la expropiaci&#243;n del capital. Madur&#243; junto al aluvi&#243;n colectivo de la revoluci&#243;n cubana y en esa conmoci&#243;n transform&#243; sus lecturas marxistas en elaboradas convicciones.<br />
<br />
ACTUALIDAD DE UN PLANTEO<br />
<br />
El Che reaparece porque Am&#233;rica Latina se ha convertido en un gran foco de resistencia popular. El auge neoliberal, el colapso de la URSS y la preeminencia de gobiernos menemistas durante la d&#233;cada pasada, determinaban un cuadro poco propicio para su reivindicaci&#243;n. La trayectoria de Guevara ha sido actualizada por los levantamientos en Bolivia, las sublevaciones en Ecuador, las movilizaciones en Venezuela y el alzamiento de Argentina.<br />
<br />
Ciertamente el mapa de la lucha social en Latinoam&#233;rica es muy desigual. Pero se han verificado acciones masivas y convergentes en la demanda de anular las privatizaciones, nacionalizar los recursos naturales y democratizar la vida pol&#237;tica. Y aunque el neoliberalismo arremeti&#243; con fuerza, no logr&#243; sepultar las tradiciones combativas y la herencia del nacionalismo antiimperialista, en un contexto de conquistas democr&#225;ticas superiores al pasado(1).<br />
<br />
El legado del Che puede resumirse en un mensaje: valorar las rebeliones recientes y desenvolverlas en una din&#225;mica de radicalizaci&#243;n socialista. Esta conclusi&#243;n se inspira, a su vez, en dos lecciones: los procesos que no avanzan involucionan y la derecha no se queda inm&#243;vil frente a un desaf&#237;o a la dominaci&#243;n.<br />
<br />
Estas ense&#241;anzas son muy importantes para el devenir de los gobiernos nacionalistas radicales (Ch&#225;vez, Morales, Correa) que concentran las expectativas populares y enfrentan las t&#237;picas disyuntivas de las experiencias reformistas. El antecedente cubano demostr&#243; que se puede derrotar a los opresores con medidas revolucionarias tendientes a reducir la desigualdad y mejorar el nivel de vida popular. Pero otros precedentes indican que en ausencia de estas decisiones, la derecha recupera el gobierno por medios golpistas (Chile), electorales (Nicaragua) o estabilizando reg&#237;menes conservadores (M&#233;xico).<br />
<br />
SIMILITUDES Y DIFERENCIAS<br />
<br />
Frecuentemente se afirma que la &#8220;&#233;poca del Che ya no es la nuestra&#8221;. Y es obvio que los &#250;ltimos 40 a&#241;os transformaron sustancialmente el cuadro pol&#237;tico internacional. La expansi&#243;n del neoliberalismo, la implosi&#243;n del &#8220;socialismo real&#8221; y el salto registrado en la mundializaci&#243;n del capital constituyen tres novedades significativas.<br />
<br />
Pero la miseria y la explotaci&#243;n que empujaron al Che a la acci&#243;n persisten bajo el mismo sistema capitalista. Basta observar la plaga de hambre que afrontan varios pa&#237;ses perif&#233;ricos o el abandono de sus hogares que padecen las familias norteamericanas endeudadas, para percibir las consecuencias de este r&#233;gimen.<br />
<br />
El capitalismo recrea las crisis y los sufrimientos de las mayor&#237;as populares. Es un sistema alimentado por competidores que no pueden ser disciplinados y se basa en mecanismos de explotaci&#243;n, que son incompatibles con la humanizaci&#243;n de la sociedad. El capitalismo incluso acrecienta la polarizaci&#243;n social en Am&#233;rica Latina, en la actual coyuntura de crecimiento y bonanza exportadora.<br />
<br />
Las principales diferencias con los a&#241;os 70 se ubican -en la regi&#243;n- en el terreno pol&#237;tico. La sustituci&#243;n de las dictaduras por reg&#237;menes constitucionales ha modificado los tiempos y las formas de gestaci&#243;n de un poder popular. La preparaci&#243;n de esta transformaci&#243;n exige promover la cohesi&#243;n social, el protagonismo masivo y la radicalizaci&#243;n ideol&#243;gica de los oprimidos, en procesos que transitar&#225;n por caminos diferentes al cl&#225;sico sendero guerrillero. En el nuevo escenario las conquistas dentro de las trincheras institucionales pueden constituir un eslab&#243;n del avance popular, si las reformas complementan la acci&#243;n revolucionaria. Por esta raz&#243;n la arena electoral presenta una gravitaci&#243;n superior al pasado.<br />
<br />
Tambi&#233;n la intensidad de las rebeliones ha sido diferente a las revoluciones precedentes. Las nuevas sublevaciones enarbolaron demandas antiliberales, democr&#225;ticas y antiimperialistas, pero no dieron lugar a organismos de poder popular, desenlaces militares o desplomes del estado burgu&#233;s equiparables a la revoluci&#243;n cubana o nicarag&#252;ense.<br />
<br />
El nivel de conciencia popular es distinto al prevaleciente en los a&#241;os 70, ya que la actual generaci&#243;n de luchadores no creci&#243; como sus padres en un contexto de triunfos revolucionarios. La visibilidad y confianza en un modelo socialista es inferior, no tanto por el derrumbe de la URSS como por la herencia de las dictaduras y el bloqueo que sufri&#243; la insurgencia centroamericana.<br />
<br />
CONTROVERSIA DE ESTRATEGIAS<br />
<br />
El Che adopt&#243; una postura revolucionaria al comprender que las clases dominantes se perpet&#250;an en el poder para garantizar sus privilegios. Recordaba que los poderosos jam&#225;s renunciaron al usufructo de sus beneficios en forma voluntaria.<br />
<br />
Estas conclusiones son m&#225;s perdurables que la teor&#237;a del foco como desencadenante del levantamiento popular. Alentando por el &#233;xito de la experiencia cubana Guevara generaliz&#243; err&#243;neamente la conveniencia de la acci&#243;n guerrillera, en tanto m&#233;todo apto para las variadas situaciones latinoamericanas. Pero su defensa del principio de la revoluci&#243;n resulta valedero, especialmente frente a apologistas del capitalismo que proclamaron durante la d&#233;cada pasada el &#8220;fin de las utop&#237;as igualitarias&#8221;.<br />
<br />
Estos mensajes han quedado desubicados frente a la nueva oleada de resistencias sociales. La revoluci&#243;n como un momento clave de las rupturas con el orden vigente constituye un aspecto esencial del proyecto socialista. La renuncia a discutir esta perspectiva conduce a la auto-inmolaci&#243;n de la izquierda.<br />
<br />
Pero el principal aporte central del Che en este terreno fue su defensa de la revoluci&#243;n ininterrumpida, en oposici&#243;n a la estrategia de transitar por dos etapas r&#237;gidamente diferenciadas. Rechaz&#243; anteceder la acci&#243;n anticapitalista por una fase de alianzas con la burgues&#237;a nacional y proclam&#243; la necesidad de optar por el socialismo o conformarse con una &#8220;caricatura&#8221; de la revoluci&#243;n.<br />
<br />
Guevara se inspir&#243; en una gesta que demostr&#243; la posibilidad de confrontar con el imperialismo a 90 millas de Miami. Su planteo convulsion&#243; las teor&#237;as predominantes en la izquierda, desat&#243; fuertes disputas con sectores conservadores de los Partidos Comunistas e incentiv&#243; la literatura cr&#237;tica hacia la burgues&#237;a nacional que desarrollaron varios te&#243;ricos de la dependencia.<br />
<br />
Es importante recordar estas controversias en un momento de resurgimiento de tesis neo-desarrollistas, que proponen repetir el camino de las etapas mediante &#8220;alianzas que afiancen el MERCOSUR&#8221; y faciliten la &#8220;expansi&#243;n del capitalismo regional aut&#243;nomo&#8221;. Estas concepciones suelen idealizar al empresariado industrial en desmedro de los financistas y evitan reconocer los obst&#225;culos que impone ese proyecto al logro de mejoras populares.<br />
<br />
Los promotores de las etapas tampoco registran los costos sociales del sostenimiento (o creaci&#243;n) de una clase patronal con los fondos p&#250;blicos. Sus planteos conducen a adaptar las demandas sociales a las prioridades de las clases dominantes y desembocan en la frustraci&#243;n popular. Con esa concepci&#243;n se empuja en la actualidad al congelamiento del proceso bolivariano en Venezuela o al uso capitalista de la nueva renta petrolera que podr&#237;a generarse en Bolivia.<br />
<br />
INTERNACIONALISMO Y ANTIIMPERIALISMO<br />
<br />
Guevara defend&#237;a un proyecto de expansi&#243;n internacional del socialismo muy diferente a la coexistencia perpetua con el imperialismo que propiciaban los l&#237;deres de la ex URSS. En su discurso de Argelia fue particularmente cr&#237;tico con la escasa solidaridad de estos dirigentes hacia las sublevaciones del Tercer Mundo. Convoc&#243; a forjar &#8220;uno, dos, tres, muchos Vietnam&#8221; en oposici&#243;n a la pasividad del Kremlin.<br />
<br />
El Che desenvolvi&#243; una concepci&#243;n internacionalista alejada del simple enunciado de consignas. Transform&#243; su experiencia juvenil en un programa razonado y asentado en la simbiosis de la teor&#237;a con la pr&#225;ctica. Implement&#243; en el Congo y Bolivia lo que postul&#243; en la Conferencia Tricontinental.<br />
<br />
Guevara propiciaba el socialismo internacional frente a la utop&#237;a de restringir de la edificaci&#243;n anticapitalista a un solo pa&#237;s o regi&#243;n. Pero debat&#237;a t&#225;cticas y estrategias, sabiendo que el socialismo no emerger&#225; de un acto simult&#225;neo a escala planetaria.<br />
<br />
Los ecos de su internacionalismo han emergido en los &#250;ltimos a&#241;os en los movimientos contra la guerra de Irak y en las iniciativas de los Foros Sociales Continentales. En estos dos &#225;mbitos la figura del Che ha estado presente.<br />
<br />
Pero su legado se verifica m&#225;s n&#237;tidamente en Am&#233;rica Latina, ya que en ning&#250;n pa&#237;s se consideran actualmente proyectos exclusivamente nacionales. Frente a las clases dominantes que debaten convenios comerciales para forjar bloques competitivos, despuntan varias iniciativas de proyectos de emancipaci&#243;n a escala regional.<br />
<br />
El Che sab&#237;a que ning&#250;n progreso popular es factible sin doblegar al imperialismo norteamericano y alz&#243; su voz contra el gendarme estadounidense en la OEA y en la ONU. La vigencia de este clamor salta a la vista en una era signada por la masacre de 600.000 personas en Medio Oriente, la legalizaci&#243;n de la tortura, el creciente uso de mercenarios y la generalizaci&#243;n de los secuestros en cualquier parte del mundo.<br />
<br />
El reconocimiento a Guevara se ha extendido junto al desprestigio que rodea al mandatario estadounidense. Basta contrastar las conmemoraciones que reivindican al Che con el repudio que acompa&#241;a a las giras de Bush. Este clima obedece a la p&#233;rdida de influencia de la primera potencia en su patio trasero. El pantano de Medio Oriente le ha quitado al imperialismo capacidad de intervenci&#243;n militar directa contra Venezuela o Cuba.<br />
<br />
Pero a falta de condiciones presentes el Pent&#225;gono se prepara para el futuro. Propici&#243; un ensayo de guerra preventiva de Colombia contra Ecuador, militariza las ciudades de M&#233;xico, construye nuevas bases en Per&#250; y reactiva la Cuarta Flota que opera desde Miami.<br />
<br />
La tradici&#243;n antiimperialista que leg&#243; el Che es fraternal hacia todos los pueblos del mundo. No es una batalla contra los oprimidos de Estados Unidos, sino contra los gobiernos, corporaciones y bancos de ese pa&#237;s. El comportamiento de la hija de Guevara en Ir&#225;n -cuando se retiro de un homenaje oficial que cuestionaba el socialismo y el ate&#237;smo- ratifica este sentido de una concepci&#243;n ajena a cualquier dogma religioso.<br />
<br />
SOCIALISMO INTEGRAL<br />
<br />
La atracci&#243;n que ejerce Guevara tambi&#233;n obedece a la supervivencia de la revoluci&#243;n cubana al cabo de 50 a&#241;os de conspiraciones y bloqueos. Dif&#237;cilmente el inter&#233;s por el Che presentar&#237;a la envergadura actual, si se hubiera repetido en la isla lo ocurrido en la URSS. Pero su reivindicaci&#243;n expresa, adem&#225;s, el resurgimiento de convocatorias al socialismo.<br />
<br />
Ha concluido el per&#237;odo de auto-censura que expurg&#243; ese t&#233;rmino de los discursos de la izquierda y en Am&#233;rica Latina vuelven a debatirse los caminos para forjar una sociedad de igualdad y justicia. Este proyecto se recrea en oposici&#243;n a los presidentes centroizquierdistas, que abandonaron cualquier alusi&#243;n al socialismo para congraciarse con las clases dominantes.<br />
<br />
Como la figura del Che es indisociable del horizonte anticapitalista, su obra ha sido tambi&#233;n debatida en las recientes conmemoraciones del Mayo franc&#233;s. El socialismo constituye el eje de estas reflexiones, ya que alude al &#250;nico sistema efectivamente poscapitalista.<br />
<br />
En este terreno Guevara ha dejado tambi&#233;n importantes lecciones en su papel de funcionario de la revoluci&#243;n (1959-64). Desarroll&#243; en Cuba una concepci&#243;n integral del militante como luchador y administrador. El Che no aceptaba las especializaciones restrictivas y combin&#243; el perfil guerrillero con su rol de Ministro de Industria.<br />
<br />
En su gesti&#243;n de las empresas p&#250;blicas impuls&#243; mecanismos de participaci&#243;n y democratizaci&#243;n opuestos a la primac&#237;a del mercado y a la arbitrariedad de los bur&#243;cratas. Objetaba el esquema de competencia entre los trabajadores de firmas estatales que se instrumentaba en Yugoslavia y cuestionaba la simulaci&#243;n mercantil en la administraci&#243;n de compa&#241;&#237;as p&#250;blicas en Hungr&#237;a. Se opuso anticipadamente a la &#8220;Perestroika&#8221; que condujo a restauraci&#243;n del capitalismo en la URSS y al modelo que empuja a China hacia el mismo sistema. Pero Guevara tampoco aprobaba el esquema de planificaci&#243;n compulsiva, que la Nomenklatura del Kremlin manejaba en forma ineficiente y despilfarradora.<br />
<br />
En su breve experiencia como economista dej&#243; irresuelto el dise&#241;o de los mecanismos que permitir&#237;an gestar una transici&#243;n anticapitalista exitosa. Este avance requerir&#237;a desenvolver formas de planificaci&#243;n sustentadas en la democracia socialista, a fin de asegurar la participaci&#243;n colectiva. Esta presencia es indispensable para corregir los errores y discutir las alternativas, en un sistema que combine el poder popular con la representaci&#243;n indirecta.<br />
<br />
Pero cualquier debate sobre la gesti&#243;n presupone la nacionalizaci&#243;n previa de las empresas estrat&#233;gicas. Este paso se consum&#243; en forma muy acelerada en Cuba y presenta enorme actualidad en los pa&#237;ses que encaran la nacionalizaci&#243;n de los hidrocarburos.<br />
<br />
&#8220;EL HOMBRE NUEVO&#8221; EN EL SIGLO XXI<br />
<br />
En los debates sobre el impulso a la productividad en una transici&#243;n socialista, Guevara tom&#243; partido por los incentivos morales contra los est&#237;mulos materiales. Pero adopt&#243; esta postura para el contexto cubano de los a&#241;os 60, sin emitir un juicio aplicable a cualquier momento o pa&#237;s.<br />
<br />
Su postura fue coherente con el proyecto comunista de gestar una &#233;tica del hombre nuevo. Promov&#237;a la expansi&#243;n de la solidaridad y la hermandad desde el inicio de la revoluci&#243;n, sin esperar estos efectos de una ampliaci&#243;n del bienestar material.<br />
<br />
Destacaba la imposibilidad de forjar una conciencia socialista eludiendo compromisos activos hacia el pr&#243;jimo y repudiaba el cinismo que observaba entre los jerarcas del &#8220;socialismo real&#8221;. Este mensaje humanista ha calado profundamente entre los j&#243;venes que actualmente admiran al Che.<br />
<br />
Guevara ubicaba los obst&#225;culos para erigir una sociedad poscapitalista en el terreno pol&#237;tico. No localizaba estas dificultades en el ego&#237;smo o el individualismo innato de personas. Por esta raz&#243;n su legado incluye un c&#243;digo de conductas, actitudes y comportamientos que incentivan a continuar su obra.<br />
<br />
9-6-08.<br />
<br />
<i>* Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su pagina web es: http://katz.lahaine.org<br />
<br />
(1) Hemos desarrollado esta caracterizaci&#243;n en nuestro &#250;ltimo libro: Katz Claudio, Las disyuntivas de la izquierda en Am&#233;rica Latina. Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2008.</i>]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=163&amp;c=1">
	<title>The clash over rent</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=163&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-06-01T06:46:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;a&#64;bb&#46;&#111;&#114;g)</dc:creator>
	<dc:subject>english</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=161&amp;c=1">
	<title>La pulseada por la renta</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=161&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-05-19T01:30:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;b&#98;.&#99;om)</dc:creator>
	<dc:subject>econom&#237;a argentina</dc:subject>
	<description>El prolongado conflicto entre el ruralismo y el gobierno ha derivado en una agobiante pugna pol&#237;tica. El primer bloque busca acaparar la renta agraria a costa de la mayor&#237;a popular y el oficialismo necesita exhibir autoridad, para implantar un Pacto Social que favorezca al conjunto de los capitalistas.

Las acciones del ...</description>
	<content:encoded><![CDATA[El prolongado conflicto entre el ruralismo y el gobierno ha derivado en una agobiante pugna pol&#237;tica. El primer bloque busca acaparar la renta agraria a costa de la mayor&#237;a popular y el oficialismo necesita exhibir autoridad, para implantar un Pacto Social que favorezca al conjunto de los capitalistas.<br />
<br />
Las acciones del denominado &#8220;campo&#8221; escalaron hasta crear un clima ingobernable y sus l&#237;deres se han envalentonado en las negociaciones. El gobierno reaccion&#243; con dureza, pero fracas&#243; y qued&#243; desconcertado. Sufri&#243; una erosi&#243;n de electores y gobernadores, que lo indujo a buscar una conciliaci&#243;n. Ahora parece inminente una nueva tregua, pero si se lograr&#225; o no un acuerdo perdurable es una inc&#243;gnita. Lo &#250;nico evidente es que el conflicto ha erosionado la cohesi&#243;n que mantuvieron las clases dominantes durante los &#250;ltimos cinco a&#241;os.<br />
<br />
<b>Causas y desencadenantes</b><br />
<br />
Los ruralistas salieron a las rutas para resistir un sistema de retenciones m&#243;viles a la exportaci&#243;n de soja. Pero cuestionan tambi&#233;n los mecanismos de impuestos y subsidios que determinan los precios de los alimentos. Junto a la distribuci&#243;n de la renta se define cu&#225;nto habr&#225; que pagar por el pan, la leche o la carne.<br />
<br />
Cualquier concesi&#243;n al ruralismo implicar&#237;a aproximar el precio local de esos productos a su creciente cotizaci&#243;n mundial, agravando el encarecimiento de la canasta b&#225;sica. Este aumento tiende a revertir la disminuci&#243;n del &#237;ndice de pobreza, que se ubicar&#237;a actualmente en un 30,3% luego de haber tocado el piso de 26,9 % a medidos del 2006.<br />
<br />
El conflicto en curso forma parte de una vieja confrontaci&#243;n que afect&#243; a todos los gobiernos. Como los voceros del &#8220;campo&#8221; se consideran propietarios de la renta natural que generan los cultivos en Argentina han chocado con todas las administraciones, que intentaron equilibrar el reparto de ese ingreso.<br />
<br />
La acci&#243;n ruralista ha reactualizado todos los mitos que enaltecen a los due&#241;os de la tierra. Se afirma que toda la poblaci&#243;n &#8220;debe darle gracias al campo&#8221;, como si conformaran el sector laborioso que sostiene al resto de la sociedad. Suponen que la riqueza agraria es improductivamente redistribuida fuera de ese &#225;mbito, mediante perversos sistemas de clientelismo estatal.<br />
<br />
En realidad ocurre todo lo contrario. La apropiaci&#243;n privada de la renta (hist&#243;ricamente por los terratenientes y actualmente por sus herederos capitalistas) ha sofocado el desarrollo industrial, perpetuado una inserci&#243;n primarizada del pa&#237;s en la divisi&#243;n internacional del trabajo. Lo que ha imposibilitado la prosperidad social es la ausencia de medidas de nacionalizaci&#243;n directa o indirecta (por v&#237;a impositiva) de ese recurso.<br />
<br />
La causa inmediata del conflicto ha sido la probable reducci&#243;n de los grandes beneficios que obtuvieron los ruralistas en los &#250;ltimos a&#241;os, como se comprueba en el precio de la tierra o en cualquier otro &#237;ndice de las ganancias del sector [2].<br />
<br />
Aunque persiste una favorable coyuntura comercial internacional, en el panorma econ&#243;mico loca se avizoran fuertes turbulencias. Los beneficios f&#225;ciles que siguieron a la hiper-devaluaci&#243;n se han extinguido, junto al agotamiento de la transferencia regresiva de ingresos. Se han disipado tanto la capacidad ociosa, como los salarios formales abaratados y el consumo demorado que predominaron entre el 2002 y el 2007. En un escenario m&#225;s dif&#237;cil todos reclaman una tajada de la renta agraria. Los ruralistas porque la consideran propia y el gobierno porque debe afrontar crecientes gastos para sostener un modelo de subsidios a los capitalistas de la industria y los servicios.<br />
<br />
<b>La rep&#250;blica sojera</b><br />
<br />
Varias semanas de conflicto han permitido conocer las trasformaciones agrarias que impuso la reconversi&#243;n a la soja. Todo el bloque ruralista participa del modelo que desplaz&#243; a los cereales y generaliz&#243; un monocultivo, que amenaza la soberan&#237;a alimenticia, encarece el resto de los productos y contamina el medio ambiente. Esta transformaci&#243;n ha provocado, adem&#225;s, una mayor concentraci&#243;n de la propiedad. Solo el 20 % de los productores controlan el 80% de circuito de la soja [3].<br />
<br />
Tres grandes sectores controlan la elevada rentabilidad que genera esa oleaginosa. En primer lugar, los contratistas (&#8220;Pool de siembra&#8221;) que se nutren de fondos de inversi&#243;n y operan en gran escala sobre las tierras arrendadas. Grobocopatel, por ejemplo, es solo propietario del 10% de las 150.000 hect&#225;reas que explota.<br />
<br />
Los proveedores de agroqu&#237;micos (Monsanto, Dyupont, Bayer) conforman el segundo grupo de beneficiarios. Acaparan lucros mediante la fuerte dependencia que tiene la producci&#243;n de soja de las nuevas semillas y fertilizantes. El tercer sector que se enriquece aceleradamente est&#225; constituido por cinco grandes compa&#241;&#237;as exportadoras, que manejan el 90 % de las ventas, con beneficios corrientes que superan ampliamente los 1.000-1500 millones de d&#243;lares disputados con la introducci&#243;n de las retenciones m&#243;viles.<br />
<br />
En esa cadena de comercializaci&#243;n -que principalmente controlan Cargill, Bunge, Dreyfus, Nidera y Aceitera General Deheza (AGD)- se procesan los principales beneficios de la soja. El cultivo es manejado desde la tranquera hasta el barco por un enjambre privado de acopiadores, puertos y molinos. De esa actividad participan tambi&#233;n los agro-financistas, que operan mediante compras y ventas a futuro, a trav&#233;s de acciones especulativas que podr&#237;an ser afectadas por las retenciones m&#243;viles, si establecen un diagrama m&#225;s previsible de evoluci&#243;n de los precios.<br />
<br />
Ninguna voz del bloque ruralistas ha cuestionado este circuito capitalistas. Despotrican contra las regulaciones oficiales, pero no han dicho una sola palabra contra los mayores due&#241;os de este negocio.<br />
<br />
<b>El sost&#233;n oficial</b><br />
<br />
Tampoco el gobierno menciona a los grandes grupos de la soja, ya que mantiene una excelente relaci&#243;n con sus c&#250;pulas, especialmente con Urqu&#237;a (AGD), Grobocopatel, Elsztain y el clan Werthein. El modelo en curso ha sido intensamente apadrinado desde el &#225;mbito oficial y ninguna medida que improvisaron los Kirchner para resolver la actual disputa ha rozado los intereses de sus aliados. A lo sumo eval&#250;an ahora la formaci&#243;n de nuevos organismos para &#8220;conocer la realidad del sector&#8221;, pero sin introducir grav&#225;menes significativos.<br />
<br />
Los ministros -que despliegan discursos demag&#243;gicos en defensa del peque&#241;o productor- han destinado durante cinco a&#241;os, el grueso de los reintegros (formalmente dirigidos a ese sector), a subsidiar a las industrias alimenticias m&#225;s concentradas. Este conglomerado acapar&#243;, por ejemplo, los 473 millones de d&#243;lares de compensaciones aprobadas durante el 2007 y como no existe ning&#250;n registro de productores de soja es un misterio como se revertir&#237;an esos privilegios. Para caracterizar qui&#233;nes son los amigos del gobierno basta con recordar la cobranza m&#237;nima del impuesto inmobiliario, la falta de actualizaci&#243;n de este gravamen (en funci&#243;n de la valorizaci&#243;n de los campos) o el visto bueno oficial al incumplimiento de los pagos de seguridad social.<br />
<br />
Todas las preocupaciones gubernamentales se han concentrado en las retenciones, ya que al igual que el IVA este impuesto se recauda f&#225;cilmente y no se coparticipa con las provincias. Su recolecci&#243;n apunta en la actualidad a engrosar la caja, no solo para sostener los auxilios a los empresarios, sino especialmente para afontar un encarecimiento de los pago de deuda externa.<br />
<br />
Algunos defensores del gobierno elogian por s&#237; mismas a las retenciones, omitiendo que capturan una parte de la renta, sin redistribuirla [4]. Qui&#233;nes afirman que la iniciativa oficial s&#243;lo fall&#243; en sus tiempos y formas de presentaci&#243;n, ocultan la utilizaci&#243;n regresiva de un impuesto, que no ha servido para mejorar sustancialmente el nivel de vida popular. Un mecanismo regulador -que resulta indispensable para divorciar los precios internacionales de los locales- ha sido principalmente utilizado por el gobierno a favor de los poderosos.<br />
<br />
<b>Productores y explotadores</b><br />
<br />
El conflicto ha ilustrado cu&#225;n obsoleto ha quedado el retrato cl&#225;sico del campo argentino, como un paisaje de latifundios improductivos y chacareros-minifundistas. Pero en el nuevo contexto se ha instalado la falsa imagen del peque&#241;o productor agrario como una clase media empobrecida. El ingreso de este grupo es reducido en comparaci&#243;n con los grandes capitalistas del sector, pero no conforman un segmento agobiado por la miseria.<br />
<br />
Un productor chico de la regi&#243;n pampeana con una propiedad de cien hect&#225;reas (es decir una extensi&#243;n min&#250;scula para la zona) obtiene una renta mensual de 10 mil pesos y en menos de un a&#241;o su propiedad territorial se ha valorizado en un 50%. [5]. Esta ubicaci&#243;n social en gran medida explica por qu&#233; la Federaci&#243;n Agraria (FAA) act&#250;a en bloque con la Sociedad Rural.<br />
<br />
Mantienen una s&#243;lida alianza con la entidad tradicional de los millonarios y proponen en com&#250;n la eliminaci&#243;n de las retenciones m&#243;viles. Ni a Buzzi, ni a De Angeli se le ha escapado una sola palabra contra el establishment agrario y han cajoneado los antiguos reclamos de regulaci&#243;n estatal de los cereales y la carne.<br />
<br />
Para justificar este giro han recurrido a dos planteos. Por un lado afirman que &#8220;el gobierno no los atendi&#243;&#8221; y debieron &#8220;actuar con las otras entidades&#8221;. Pero olvidan que tambi&#233;n podr&#237;an haber intentado un programa de alianzas con los trabajadores.<br />
<br />
Por otra parte subrayan que &#8220;las bases nos han pedido una acci&#243;n coordinada&#8221;. Pero si esa demanda es cierta, ilustra cu&#225;l es el perfil social de sus asociados, que se sienten a gusto actuando con la Sociedad Rural. Qui&#233;nes efectivamente soportan el endeudamiento y la expoliaci&#243;n en el heterog&#233;neo universo agrario han quedado sometidos a este manejo pro-capitalista de la Federaci&#243;n Agraria.<br />
<br />
Esta actitud tiene antecedentes en las divergencias que enfrentaron en los a&#241;os 70 a la FAA con las Ligas Agrarias y en la actualidad se manifiesta en la distancia que esa organizaci&#243;n mantiene con agrupaciones de los despose&#237;dos, como el MOCASE o el Movimiento Nacional Campesino Independiente.<br />
<br />
Estas agrupaciones canalizan las demandas de sectores realmente oprimidos. Expresan, por ejemplo, a las 300 mil familias campesinas desalojadas de sus tierras en &#250;ltimos 10 a&#241;os por avance de la soja. Tambi&#233;n representan a los 220 mil peque&#241;os productores de regiones no centrales, que son v&#237;ctimas de la expansi&#243;n de un cultivo que ya provoc&#243; el desmonte de 1,1 mill&#243;n de hect&#225;reas [6].<br />
<br />
Pero el sector m&#225;s invisible que aglutina a los explotados del sector est&#225; conformado por 1,3 millones de peones rurales. El 75% de ellos trabaja en negro y percibe un sueldo promedio de 600 pesos, soporta el mayor porcentaje nacional de accidentes laborales y carece de protecci&#243;n social. Este segmento - no ha recibido ning&#250;n goteo de la bonanza exportadora y su total ausencia durante el conflicto confirma el car&#225;cter pro-capitalista de las demandas en juego.<br />
<br />
La acci&#243;n que convulsiona al campo es un lock out y no una rebeli&#243;n de oprimidos. Se ha desenvuelto como una acci&#243;n patronal, con cortes de rutas que coexisten con la continuidad de la actividad laboral tranqueras adentro. Sus protagonistas retraen productos de la venta y especulan con el momento oportuno de comercializar los granos o hacienda. Se gu&#237;an por c&#225;lculos de mercado y no por criterios de rebeli&#243;n popular.<br />
<br />
Aqu&#237; radica la diferencia abismal con el levantamiento del 2001. Qui&#233;nes act&#250;an en el agro no son desempleados, ni luchan por subsistir y qui&#233;nes a&#250;n cacerolean a su favor en las grandes urbes forman parte de la clase alta. Los mensajes del 2001 eran inclusivos y los actuales son excluyentes. En ese momento los peque&#241;os ahorristas se movilizaban contra los bancos, mientras que ahora la clase media rural act&#250;a ajunto a los poderosos.<br />
<br />
<b>Reacciones y comparaciones</b><br />
<br />
La derecha se ha montado en el conflicto para reforzar el polo pol&#237;tico que construye desde el triunf&#243; de Macri en Capital Federal. No solo retoman el discurso neoliberal, sino que han resucitado tambi&#233;n posturas gorilas que parec&#237;an extinguidas. No ha faltado la t&#243;nica racista que enaltece el gringo europeo de las colonias frente a los cabecitas negros del interior. Con esta diferencia de piel reavivan el rechazo olig&#225;rquico al &#8220;aluvi&#243;n zool&#243;gico&#8221; que advirtieron en los a&#241;os 50 y se han ganado el favor de los medios de comunicaci&#243;n, que denigran a los piqueteros pero reivindican a los participantes en tractorazos.<br />
<br />
Por su parte, el gobierno opt&#243; por reforzar su repliegue hacia la burocracia sindical y el aparato justicialista, que Kirchner intenta alinear desde Puerto Madero. Supone que podr&#225; contrarrestar con este sost&#233;n el fracaso del proyecto transversal y la p&#233;rdida de apoyo entre las clases medias. Pero hasta ahora solo logr&#243; reactivar a las patotas de la construcci&#243;n y camioneros, que ya repitieron el matonaje ensayado en San Vicente.<br />
<br />
El gran escollo de la pol&#237;tica oficial radica en que el peronismo est&#225; agotado como movimiento popular. Conforma una estructura para administrar el estado, pero que ya no entusiasma a nadie. Por esta raz&#243;n las marchas oficiales son operativos rigurosamente manejados desde arriba. El complemento de acciones contestatarias que aporta D&#180;Elia tambi&#233;n carece de acompa&#241;amiento popular. Son iniciativas mayoritariamente percibidas como maniobras monitoreadas desde la Casa Rosada.<br />
<br />
Por momentos el choque pol&#237;tico entre el gobierno y la derecha parece resucitar una vieja polarizaci&#243;n entre el peronismo y el antiperonismo, pero esta confrontaci&#243;n presenta tintes m&#225;s culturales que pol&#237;ticos y es poco probable que renazca como un conflicto significativo.<br />
<br />
En cualquier caso, lo importante es evitar las falsas analog&#237;as, que algunos establecen entre la disputa con el agro y las confrontaciones que se libran en Venezuela o Bolivia. A diferencia de Evo y Ch&#225;vez, los Kirchner han establecido una alianza con el establishment, no colisionan con el imperialismo norteamericano, no chocan con las clases dominantes, ni ha puesto en juego demandas populares.<br />
<br />
Como su gobierno tampoco es nacionalista, ni ha introducido reformas sociales, es falso asemejar el conflicto actual con el marco que rode&#243; al primer peronismo. Por otra parte, salta a la vista que la amenaza golpista solo existe para un discurso de ocasi&#243;n. No hay fuerzas armadas, ni sectores del establishment interesados en que Cristina termine como Isabelita.<br />
<br />
<b>Posturas y programas</b><br />
<br />
La izquierda ha intervenido en el conflicto con una variedad de posiciones, que ha cubierto todo el espectro de alternativas posibles. La postura m&#225;s inadmisible es el sost&#233;n el lock out patronal en defensa de un &#8220;peque&#241;o productor&#8221;, como si perdurara un escenario de peque&#241;os chacareros enfrentados con los latifundistas. Este supuesto se inspira en una fotograf&#237;a congelada del pasado.<br />
<br />
Por otra parte, la idealizaci&#243;n de cualquier lucha con perfiles de auto-convocatoria ha conducido a perder la br&#250;jula, en la caracterizaci&#243;n de los protagonistas y las peticiones en debate. Esta ceguera se alimenta de una falsa analog&#237;a con las cacerolas del 2001 y en el desconocimiento del papel reaccionario que pueden adoptar (en algunas circunstancias) las movilizaciones de la clase media (como ocurri&#243; con los camioneros de Chile bajo Allende o con los estudiantes de Venezuela en la actualidad).<br />
<br />
La incapacidad para registrar los conflictos de Kichner con la derecha y la obsesi&#243;n por ubicar al gobierno como enemigo principal conduce a compartir los espectros medi&#225;ticos y las acciones pr&#225;cticas con figuras de la reacci&#243;n.<br />
<br />
Un error sim&#233;trico se verifica entre qui&#233;nes apoyan al gobierno, aceptando el argumento de la escalada golpista (denunciada como una &#8220;acci&#243;n destituyente&#8221;). En este caso se focalizan las cr&#237;ticas en los ruralistas y en los medios de comunicaci&#243;n, omitiendo denunciar la evidente complicidad de los Kirchner con las corporaciones de la soja. Se presenta al gobierno como una v&#237;ctima, olvidando que ha sido art&#237;fice de la pol&#237;tica agraria regresiva que precipit&#243; el conflicto.<br />
<br />
Es evidente que ning&#250;n argumento tradicional para aprobar al oficialismo (&#8220;mal menor&#8221;, &#8220;adversidad de la correlaci&#243;n de fuerzas&#8221;, &#8220;peligro de un retorno neoliberal&#8221;) alcanza para disimular la connivencia oficial con el capitalismo sojero. A pesar de esta evidencia, el resurgimiento de la derecha impulsa a algunos intelectuales a participar de una segunda oleada de cooptaci&#243;n kirchnerista.<br />
<br />
La creencia que se debe tomar posici&#243;n a favor de los ruralistas o el gobierno plantea una disyuntiva completamente falsa. Resulta perfectamente posible denunciar el lock out, sin apoyar al oficialismo y es conveniente explicar por que raz&#243;n las retenciones son necesarias con modalidades muy distintas a su instrumentaci&#243;n actual.<br />
<br />
Hay otro camino para superar la crisis con programas alternativos, que han sido ya formulados por varias corrientes e intelectuales de izquierda. El punto de partida es un plan agrario para frenar la omnipresencia de la soja, recuperar la diversidad de cultivos, asegurar la soberan&#237;a alimenticia y facilitar la baratura de lo alimentos.<br />
<br />
Pero el papel regulador del estado no puede limitarse a una administraci&#243;n de retenciones diferenciadas, regionalizadas y coparticipables. Esta intervenci&#243;n debe apuntar al control integral del circuito de producci&#243;n y comercializaci&#243;n agraria por medio del monopolio estatal del comercio exterior y la nacionalizaci&#243;n de las grandes corporaciones de exportadores, comercializadores y pools de siembra. Esta transformaci&#243;n deber&#237;a ser acompa&#241;ada por una modificaci&#243;n radical de la propiedad en el campo, introduciendo impuestos progresivos y erradicando las condiciones de explotaci&#243;n del trabajador rural. Lo inmediato es derogar la ley de dictadura que rige las actividades de este sector.<br />
<br />
Pero no alcanza con enunciar un paquete de medidas formalmente correcto si no encuentra la manera de difundirlo en forma apropiada, estableciendo v&#237;nculos con el conflicto real que opone a los ruralistas con el gobierno. La tentaci&#243;n abstencionista de declararse al margen de este choque pude convertir al mejor programa en un papel carente de influencia. No basta acertar con la respuesta. Tambi&#233;n hay saber exponerla, buscando conformar una tercera opci&#243;n, en un momento de fatiga de la poblaci&#243;n con las maniobras ruralistas y las contramarchas oficiales.<br />
<br />
El panorama actual podr&#237;a cambiar si un programa popular de transformaci&#243;n del agro empalma con la reactivaci&#243;n de la protesta social. Hay un nuevo dato a favor de esta confluencia. El conflicto rural le ha otorgado legitimaci&#243;n por arriba a la acci&#243;n directa, ya que esta vez los art&#237;fices del piquete no fueron los desocupados, los estudiantes, los obreros o los ambientalistas, sino los propios beneficiarios del modelo. Este elemento puede favorecer el desarrollo de una pr&#243;xima oleada de movilizaciones sociales.<br />
<br />
<i>19-5-08</i><br />
<hr align="left" width="205" size="1" noshade="noshade" /><br />
<b>Notas</b><br />
<br />
[1] Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda). Su p&#225;gina web es: http://katz.lahaine.org<br />
[2] El precio de la hect&#225;rea en Pergamino se elev&#243; 132% entre el 2003 y el 2007 y las cotizaciones en la Pampa H&#250;meda superan a sus equivalentes de Estados Unidos. En zona triguera el precio de la tierra es cuatro veces y media superior al vigente en 1995, dos veces y media, el promedio de los &#250;ltimos 10 a&#241;os y casi el doble de la &#233;poca de Lavagna. Como resultado directo de la devaluaci&#243;n se consumaron aumentos de precios para los productos agr&#237;colas, que desde 2005 oscilan entre 80% 30% y15% (ma&#237;z, trigo y soja). La renta agraria obtenida s&#243;lo durante la campa&#241;a 2003-04 equivale a la obtenida en entre 1992 y 1996 y es m&#225;s del doble de la conseguida entre 1997-2001. (P&#225;gina 12, 14-7-07, 6-4-08, 5-8-07, 6-8-07)<br />
[3] En las &#250;ltimas cosechas la soja ya ocup&#243; el 60 % de la tierra sembrada. Desplaz&#243; al trigo, al girasol y gener&#243; una ca&#237;da del arroz, la avena y el centeno, afectando tambi&#233;n a la fruticultura y horticultura. Como se siembra el tipo RR con glifosato su impacto sobre la contaminaci&#243;n ha sido reiteradamente denunciada por los especialistas. El tama&#241;o medio de las explotaciones agropecuarias pas&#243; de 469 hect&#225;reas (1988) a 588 (2002) en un c&#225;lculo que subestima el nivel de concentraci&#243;n, ya que los mismos propietarios poseen m&#225;s de una unidad (P&#225;gina 12, 6-4-08, 20-4-08).<br />
[4] Es el caso de Humberto Tumini: &#8220;Los aciertos y los errores&#8221;, P&#225;gina 12, 6-4-08.<br />
[5] P&#225;gina 12, 12-5-08.<br />
[6]Diversas informaciones sobre esta realidad han sido expuestas en las &#250;ltimas semanas por art&#237;culos aparecidos en P&#225;gina 12 (11-4-04, 25-4-08, 17-4-08).<br />
<br />
<i> http://katz.lahaine.org </i>]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=160&amp;c=1">
	<title>Integraci&#243;n o unidad latinoamericana</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=160&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-03-14T05:38:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;&#97;&#64;b&#98;.o&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=159&amp;c=1">
	<title>Controversias sobre la revoluci&#243;n</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=159&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-02-25T16:09:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;b&#98;.&#111;&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=158&amp;c=1">
	<title>Hip&#243;tesis revolucionarias</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=158&amp;c=1</link>
	<dc:date>2008-01-13T14:54:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;bb&#46;&#111;&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=156&amp;c=1">
	<title>Las encrucijadas del nacionalismo radical</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=156&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-11-20T13:06:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;b&#98;&#46;co&#109;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=154&amp;c=1">
	<title>Sozialismus oder Neuauflage</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=154&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-10-29T20:00:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;&#98;&#98;.o&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>deutsche</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=152&amp;c=1">
	<title> Las nuevas rebeliones latinoamericanas</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=152&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-10-24T19:52:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;bb.or&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=102&amp;c=1">
	<title>Los efectos del dogmatismo II. Esquematismos</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=102&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-10-04T18:51:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;a&#64;b&#98;.&#111;&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=101&amp;c=1">
	<title> Los efectos del dogmatismo I. Catastrofismo</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=101&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-10-04T18:49:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;&#98;&#98;&#46;org)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=153&amp;c=1">
	<title>Book Reviews: The redesign of Latin America: FTAA, MERCOSUR and ALBA</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=153&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-09-07T19:56:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;&#97;&#64;bb&#46;o&#114;&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>english</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=64&amp;c=1">
	<title>Interpretaciones de la democracia en Am&#233;rica Latina</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=64&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-07-31T20:00:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;bb&#46;or&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=56&amp;c=1">
	<title>Strategies of the Left in Latin America</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=56&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-07-30T18:29:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;b&#98;&#46;&#111;r&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>english</dc:subject>
	<description>Strategies of the Left in Latin America </description>
	<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.lahaine.org/katz/b2-img/Strategies of the Left in Latin America.doc" title="Strategies of the Left in Latin America" />Strategies of the Left in Latin America</a>]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=55&amp;c=1">
	<title>La democracia socialista del siglo XXI</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=55&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-06-09T19:05:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;b&#98;.&#111;r&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description>La democracia socialista del siglo XXI </description>
	<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.lahaine.org/katz/b2-img/katzdemoc.pdf" title="La democracia socialista del siglo XXI" />La democracia socialista del siglo XXI</a>]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=52&amp;c=1">
	<title>Gobiernos y reg&#237;menes en Am&#233;rica Latina</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=52&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-04-11T19:26:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;a&#64;&#98;&#98;.&#111;rg)</dc:creator>
	<dc:subject>am&#233;rica latina</dc:subject>
	<description>gobiernos y reg&#237;menes en Am&#233;rica Latina </description>
	<content:encoded><![CDATA[<a href="http://www.lahaine.org/katz/b2-img/katzgob.pdf" title="gobiernos y reg&#237;menes en Am&#233;rica Latina" />gobiernos y reg&#237;menes en Am&#233;rica Latina</a>]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=99&amp;c=1">
	<title>Gouvernements et r&#233;gimes en Am&#233;rique latine</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=99&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-03-22T18:37:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:a&#97;&#64;&#98;b&#46;&#111;r&#103;)</dc:creator>
	<dc:subject>fran&#231;ais</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=98&amp;c=1">
	<title></title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=98&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-03-22T18:31:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:aa&#64;&#98;b&#46;o&#114;g)</dc:creator>
	<dc:subject>fran&#231;ais</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>
<item rdf:about="http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=34&amp;c=1">
	<title>El giro de la econom&#237;a argentina</title>
	<link>http://www.lahaine.org/katz/index.php?p=34&amp;c=1</link>
	<dc:date>2007-02-19T07:13:00</dc:date>
	<dc:creator>Claudio Katz (mailto:&#97;&#97;&#64;b&#98;&#46;c&#111;m)</dc:creator>
	<dc:subject>econom&#237;a argentina</dc:subject>
	<description> </description>
	<content:encoded><![CDATA[]]></content:encoded>
</item>

</rdf:RDF>