El imperialismo estadounidense intenta contrarrestar su retroceso con agresiones militares. El predominio del siglo XX quedó tan atrás como la unipolaridad y es muy visible el declive frente al rival chino. La primera potencia concentra desequilibrios económicos capitalistas y fracasos bélicos mayúsculos, que fueron anticipados por los críticos de la resurrección imperial. Las analogías con Roma explican la violencia autodestructiva y las comparaciones con Gran Bretaña ilustran la dificultad para remodelar el imperio.Leer texto completo [PDF]