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Noventa días de Macri

Es indudable que Macri intenta implementar un ajuste brutal al servicio de los grupos concentrados, para instalar una administración subordinada a Estados Unidos. La única pregunta es si podrá hacerlo. Ganó por poca diferencia, con mensajes tramposos y en un clima adverso para el recorte de derechos populares. Al cabo de tres meses de gobierno: ¿hacia dónde si inclina la balanza? Una comparación con el antecedente menemista contribuye a esclarecer el interrogante.

Alternativas frente a una derecha inteligente

Finalmente el peronismo perdió la presidencia, varias gobernaciones y el baluarte de Buenos Aires, pero Macri ganó por sólo tres puntos. Con este reducido margen de favoritismo la coalición derechista tendrá poco sustento para implementar el ajuste. Necesitará mucha muñeca para concretar el atropello que sucederá a la devaluación.

La izquierda frente al balotaje

En el clima de gran politización que rodea al balotaje, el debate en la izquierda se intensifica entre los partidarios de votar a Scioli o en blanco. Esta polémica ha diluido la convocatoria inicial a posponer cualquier discusión sobre el kirchnerismo.

Las Razones del FIT

En el marco de una elección que afianzó el giro derechista de todo el espectro político dominante, el FIT recibió un importante caudal de votos. Quedó ubicado entre las cinco listas que disputarán la elección presidencial y tiene posibilidades de ampliar su actual bancada en el Congreso.

La amnesia electoral del 2015

Argentina atraviesa una secuencia electoral inédita. En muy pocas oportunidades se votó tantas veces en tan poco tiempo. El calendario electoral no deja respiro. Entre comicios nacionales, locales y ballotages, en muchas provincias se votará cinco o seis veces.
En esta sucesión de comicios convencionales se vota mucho y se debate poco. Los principales candidatos son muy parecidos y despliegan agendas semejantes. Hay que buscar con lupa las diferencias reales que separan a Macri, Massa y Scioli. Nunca ha sido tan cierto que los tres candidatos en juego son lo mismo.

La manipulación de Argentina

A dos meses de la muerte de Nisman la investigación sobre su asesinato o suicidio se ha estancado Pero se han reflotado varios datos de la trama que rodea a los atentados de la embajada y la AMIA. El fiscal bloqueó la investigación de esos crímenes y fabricó la culpabilidad de Irán. Contribuyó a las operaciones geopolíticas que implementa Israel utilizando a la Argentina. La campaña de la derecha afronta severos problemas y se ha creado una coyuntura favorable para esclarecer lo ocurrido, restituir la soberanía y sustraer al país de las manipulaciones imperiales.

Grecia desde Argentina

En los últimos años han sido muy frecuentes las comparaciones de la crisis griega con el colapso argentino del 2001. Numerosos analistas destacaron las semejanzas en el nivel del endeudamiento, el deterioro económico o el desplome político
Este contrapunto se ha diluido en la nueva coyuntura creada por el triunfo de la coalición de izquierda Syriza. Las diferencias actuales con el antecedente argentino son muy significativas

Los turbulentos servicios del poder

La conmoción creada por la muerte de Nisman no obedece sólo a los interrogantes que rodean su muerte. Le entregaron el arma, fallaron los custodios, se demoró el auxilio médico y nunca se comportó como un suicida. Su fallecimiento añade un nuevo misterio a los enigmas de la causa AMIA. El fiscal estaba muy involucrado en el encubrimiento de las pistas para hallar a los responsables de ese atentado y no se sabe por qué fue víctima de esa trama.

Nuevo escenario, nuevas posibilidades

Es muy probable que Argentina atraviese un gran giro político en 2014-2015. Estos virajes se han registrado al final de cada ciclo significativo de las últimas décadas. Ocurrió a mitad de los 70, durante los 80 y en el 2001-03. El escenario nacional tiende a quedar dominado por la agenda electoral y un fuerte polo político de la izquierda potenciará el desarrollo de las luchas que se avecinan.

Un voto inteligente

Quiénes votan al gobierno con expectativas progresistas experimentan sensaciones contradictorias. Satisfacción por el juicio a los genocidas, la ley de medios, el matrimonio igualitario o la nacionalización de las AFJP. Desengaño por la destrucción de los ferrocarriles, la minería con cianuro y la regresividad impositiva. También hay irritación con los gobernadores que deforestan el monte y con los jerarcas sindicales que manejan patotas.
El reingreso al Congreso de la izquierda es la mejor opción que ofrece la coyuntura electoral, para avanzar en la introducción de drásticas medidas de reducción de la desigualdad social. La obtención de diputados para este sector es una meta difícil, pero factible. La multitud de votantes que apuntaló un derecho democrático de participación en las primarias de agosto debería reafirmar este sostén, atrayendo un nuevo segmento de electores.